
Ese día más allá del Terremoto y posterior Tsunami o Maremoto, como quieran llamarlo, el escuchar de saqueadores, el verlos en su actuar, intimidando a los vecinos de mi comuna, fue dantesco, atemorizante, de terror … nunca imaginé ver algo así, en vivo y en directo.
Y pasaban los días, esperando el agua, la luz…tratando de hacer maravillas con lo que quedaba de alimento en la casa, consiguiendo agua, consiguiendo cigarros, trasnochando con mi hermano para cuidar la casa , solo el día Lunes fui mi lugar de trabajo y estaba todo bien, pero el viaje fue dantesco, ver la realidad de lo que habia pasado, solo transitando por calle Los Carrera, ver inmuebles antiguos en el suelo, calles agrietadas y de regreso ver todo lleno de militares, viendo una tremenda columna de humo que venia del centro de Concepción y por la radio Bio-Bio enterarme que era la Tienda La Polar, que luego de haber sido saqueada fuese incendida, increíble.
Luego de 5 días y saber que en Concepción ya estaba abierto un supermercado en donde se podía comprar algo de mercadería, tomé mi mochila y comenze a caminar por el Puente Llacolén, desde San Pedro de la Paz a Concepción, caminar por el centro era muy impresionante ver tanta destrucción, parecia que la ciudad hubiese sido atacada por bombas…y al llegar al supermercado a comenzar a hacer la fila, 3 horas para poder llegar al supermercado y poder comprar lo básico y escencial para alimentarse y sobrevivir hasta que poco a poco todo este panorama volviese a la normalidad. Al día siguiente la misma caminata ya que comenzaban a funcionar algunos cajeros automáticos para poder dinero en efectivo, ya que en donde se podía comprar solo se podía hacer en efectivo, ya que ni cheques ni tarjetas de crédito en esos momentos era posible utilizar. Y el día sábado a una semana del gran terremoto y maremoto que azotó Chile hize mi última caminata a Concepción a poder comprar más víveres.
Realmente me doy cuenta de que estamos a años luz de ser un país preparado para enfrentar catástrofes, no saber reaccionar a tiempo ante los caprichos de la naturaleza, lamentando la vida de muchos chilenos, dando verguenza a nivel internacional con el terremoto social como fue denominado los saqueos y robos.
Lo único que me impacto realmente fue ver y escuchar a los compatriotas que lo perdieron todo, pero no se dan por vencidos ante la adversidad y escuchar frases como: Vamos a salir adelante…Tenemos que levantarnos…Bueno esto ya paso hay que ponerse de pie…y muchas más frases alentadoras, ver la solidaridad de los chilenos el saber que no hay catástrofe alguna que nos aminore o nos haga perder la esperanza.
Vamos a reconstruir Chile, Vamos a volver a colocarnos de pie, y de estas catástrofes y calamidades, nuestras autoridades, deberán de aprender de los errores y mejorarlos para que todo lo malo que vivimos no se vuelva a repetir y cuando se preparen planes de contingencia ante cualquier eventualidad, siempre hay que prepararse y colocarse en el peor escenario, aunque este pero escenario nunca lo vivamos, pero con la Madre Naturaleza, nunca se sabe.
Ahora a trabajar por el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos y dejarles un Chile mucho mejor de lo que teníamos hasta ahora.
FUERZA CHILE!!!
Pd: Gracias a todos los que hayan leído mis vivencias y espero que con mis relatos hayan podido vivir y sentir un poco lo que un chileno más sintió esa madrugada del 27 de Febrero de 2010.