
El eventual desembarco en Sudamérica del Rally Dakar podría convertirse en una “prueba de fuerza” entre Chile y Argentina, que a distintos niveles ya han expresado su interés en albergar la tradicional prueba de automovilismo, suspendida este año por amenazas terroristas.
El gobierno de Chile inició gestiones para convertir a ese país en el centro de operaciones del futuro Rally Dakar, que busca nuevos territorios después que el viernes fuera cancelado por primera vez en 30 años debido a amenazas de la red terrorista Al Qaida en Mauritania, país por donde pasaban ocho de los quince tramos de la prueba.
Las negociaciones chilenas serán encabezadas por el gobierno en conjunto con los organizadores del rally Patagonia Atacama, informó hoy a dpa el director del Servicio Nacional de Turismo, Oscar Santelices, tras una reunión con los ejecutivos.